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La historia de mi apego

Tengo apego ansioso, e identifiqué plenamente por qué. Fui desregulada, e identifiqué plenamente por qué. Quédate a verlo conmigo. Mi abuela era una persona por naturaleza muy disfuncional. Si yo tengo traumas, mi mamá tiene el triple. Mi mamá tenía que trabajar, y yo me quedaba con mi abuela y con mi hermana. A los 3 años de edad (yo), vi a mi abuela cortarse las venas de los brazos enfrente de mí porque su mamá (mi bisabuela), había muerto. Luego de eso, se sentó en la ventana del balcón (de un piso 11), con los pies hacia afuera y vino la policía. Yo hice una mochilita y le preguntaba a mi hermana si la policía nos iba a llevar a la cárcel. Luego de eso ya no recuerdo nada, hasta los 6-7 años. Mi mamá, como dije, trabajaba, y estaba 0 disponible emocionalmente por así decirlo, ella proveía todo lo material y pagaba todo, pero yo no tenía una figura de contención emocional que me enseñara de límites, amor propio, respeto, esas cosas. Mi hermana me tenía mucha rabia y envidia (ella er...

Lo que me hicieron

  No sé cómo comenzar a escribir acerca de esto, porque probablemente ni siquiera llegue a mucha gente. Twitter (X) me pudrió el alcance que antes tenía en mi cuenta simplemente por haberla desactivado mucho tiempo por razones de seguridad. Quizá no lo lean muchos. Quizá lo lean los necesarios. Pero este desahogo es por mí. En mi relación (saliente) fui feliz, y también infeliz. Yo soy una persona que da demasiado (hasta el punto erróneamente de vaciarse), y como doy demasiado, solo espero que también puedan complacer esa parte de mí que le gusta recibir "más" afecto. Diría que tengo los 5 lenguajes del amor muy desarrollados, pero los que más me gusta recibir son las palabras de afirmación, y el contacto físico. En este momento estoy bloqueada en la manera de escribir, porque siento que si lo lee "esa persona" estará mal lo que haya dicho. Son secuelas de maltrato psicológico real, y de una huella imborrable en mí, que marca un antes y un después en mi persona. ...

Tipos de apegos

  Considero que no solo amamos con el corazón, también amamos con la historia que nos habita. Y esa historia se llama apego (spoiler alert: a veces la cagamos por esto) El apego no es simplemente “cómo quieres a alguien”. Es cómo reaccionas cuando sientes que puedes perderlo. Es el silencio que usas para protegerte. Es la intensidad con la que buscas, o la velocidad con la que huyes. Considero que el apego es memoria de cómo te sostuvieron tus padres, de cómo te respondieron, de cómo te hicieron sentir cuando necesitabas cercanía. Y por eso, cuando amamos en la adultez, no lo hacemos desde cero. Amamos con todos los ecos de nuestra infancia (qué desgracia). Mi padre nunca estuvo presente. Literalmente vivía en la misma ciudad que yo, y simplemente no estaba presente porque no le importaba realmente. Nunca estuvo en mis crisis de asma cuando era niña y me hospitalizaban, o en mis graduaciones, o en absolutamente nada importante; y mi mamá siempre viajaba, entonces el amor era ...

"La intensa"

Durante meses sostuve un vínculo donde hablar de lo que sentía parecía convertirse en una falta. No porque gritara, no porque acusara, sino porque sentir ya era demasiado. Aprendí a medir palabras, a esperar el momento correcto, a suavizar lo que me dolía para no incomodar. Y aun así, cada vez que abría la boca, algo se rompía. Hay un cansancio que no se ve. No es físico. Es ese desgaste que aparece cuando te das cuenta de que tu presencia parece pesar más que sumar. Cuando notas que preguntar cómo está la otra persona se interpreta como invasión, y expresar una necesidad se traduce como queja. Yo no estaba discutiendo sin sentido. Estaba diciendo cómo me sentía. Para mí eso tenía sentido. Pero entendí que, en ese espacio, mi vivencia no tenía lugar . Con el tiempo, el diálogo se volvió una pared. Respuestas cortas. Silencios largos. Frases definitivas como: “no quiero” , “no tengo que explicar” , “es el mismo ciclo” . Palabras que no invitan a comprender, sino a retirarse. Y así empe...

Carta a mi niña interior

Hola, mi Andreita… ... Hoy no vengo a escribir desde el análisis. Ni desde la rabia. Ni siquiera desde el resentimiento. Hoy vengo desde el amor más profundo que he logrado encontrarme. Y es para ti. Para ti, que escribías en diarios lo que nadie quería oír. Para ti, que te encerrabas en el baño porque no había ningún otro espacio seguro. Para ti, que aprendiste a leer sola, a hacer las tareas sola, a crecer sola. Para ti, que no rompiste la pintura de las sillas, pero igual te golpearon. Para ti, que veías a tu hermana drogarse y no entendías cómo eso podía ser parte de tu casa. Para ti, que te negaron paseos, salidas, infancia. Y que te hicieron creer que la libertad era peligrosa, pero el castigo injusto era normal. Mi amor… cómo duele mirar todo eso. Cómo arde ver a esa niña tan buena, tan sensible, tan brillante… ser tratada como un problema. Eras una joya escondida. Un corazón noble rodeado de gritos, silencios y abandono. Tu madre… herida. Rota. En lugar de sanarse, te usó como ...

Llamas gemelas

Quisiera poder conversar con alguien del tema de las llamas gemelas que es de todo menos romántico. Existe el concepto de "alma gemela" (demasiado cliché, next); y está el concepto de "llama gemela", y muy pocas personas en este mundo hemos tenido la suerte de experimentar una conexión de ese nivel. Tu llama gemela es tu otro yo. Es literalmente tu otro yo en otro cuerpo. Pero este tipo de conexiones son sumamente desafiantes. Una llama gemela se divide en divina femenina y divino masculino. Normalmente estas singularidades del alma se dividen en 2. Tu otro yo puede encarnar el divino masculino y tú encarnar la divina femenina (no son géneros sexuales) Y aunque sean iguales, son los vínculos mas desafiantes que te toparás en vida. Tu otro yo viene a enseñarte algo, y la conexión que sientes desde que lo conoces es abrumadora porque es como una explosión de sentimientos que no sabes de dónde vienen Cuando conoces a tu llama gemela y ves sus ojos por primera vez, es a...

El holocausto de 2024

Yo que soy escritora me vi obligada a censurar mis propias redes sociales. Esto lo escribo tranquila porque entre todos mis conocimientos de SEO, sé cómo hacer para que Google no indexe mi sitio web en su motor de búsqueda, así que básicamente soy indetectable a menos que estés buscando expresamente mi Blog porque ya sepas cuál es. Siendo adolescente sentí una fascinación extrema por la historia de la Segunda Guerra Mundial. Específicamente el nazismo. Me desvelaba viendo vídeos de la Gestapo, del Tercer Reich, de las SS, y de cómo iban persiguiendo a cada judío. Era una caza de brujas sorprendente. Terminé de fascinarme aún más cuando leí "La Sombra" de John Katzenbach, y narraba una historia ficticia, pero basada en la post guerra de la Alemania Nazi entre 5 ancianos que sobrevivieron a "la sombra" (reconocido cazador delator y amante del asesinato). Por estar tan empapada de este tema, es quizá ahora cuando siento terror mientras escribo esto, porque siento que m...