Lo que me hicieron
No sé cómo comenzar a escribir acerca de esto, porque probablemente ni siquiera llegue a mucha gente. Twitter (X) me pudrió el alcance que antes tenía en mi cuenta simplemente por haberla desactivado mucho tiempo por razones de seguridad.
Quizá no lo lean muchos. Quizá lo lean los necesarios. Pero este desahogo es por mí. En mi relación (saliente) fui feliz, y también infeliz. Yo soy una persona que da demasiado (hasta el punto erróneamente de vaciarse), y como doy demasiado, solo espero que también puedan complacer esa parte de mí que le gusta recibir "más" afecto. Diría que tengo los 5 lenguajes del amor muy desarrollados, pero los que más me gusta recibir son las palabras de afirmación, y el contacto físico. En este momento estoy bloqueada en la manera de escribir, porque siento que si lo lee "esa persona" estará mal lo que haya dicho. Son secuelas de maltrato psicológico real, y de una huella imborrable en mí, que marca un antes y un después en mi persona. "Igual para qué publicas toda tu vida, a quién le interesa eso?" - son palabras que resuenan en mi mente de cuando "esa persona" las decía. Supongo que sí tuvieron su impacto y ahora mismo por eso estoy un poco bloqueada. Y supongo que hasta tiene razón, a quién le interesa eso. Bueno, quizá a alguien que esté pasando por lo mismo que yo. En esta relación di demasiado, pero MUCHO. Era la "salvadora", y sentía que era mi responsabilidad ayudar a resolver sus problemas para aligerar sus cargas. Le enviaba dinero para que reparara el carro, le pagaba los tratamientos a su mascota, la aseguraba en un seguro de emergencias "por si acaso", incluso hasta una vez fuimos a que comprara unas "cholas" a su mamá y le dije que agarrara las que quisiera y que yo me encargaba de pagarlo, que también aprovechara de coger cosas para ella. Lo mismo con sus tratamientos médicos. Absolutamente todo lo hacía yo. Esto ella lo catalogó como "love bombing" porque al final "ya no hacía nada" (cosa absolutamente falsa, porque no hasta hace poco cumplió años un familiar, y estaba hasta pendiente de mandarles para la merienda, y hasta estaba detrás de ella para que compraráramos un uniforme más bonito porque ella es médico). Qué tan mal tienes que estar para catalogar como "love bombing" el hecho de que ya no te relacionas desde la carencia? Incluso hasta me siento mal de estar mencionando todo eso, porque parece ser un delito defenderte mencionando todo lo que sí has hecho. Soy una persona que tiene mucha autoconciencia, y por eso estoy intentando escudriñar en qué estoy haciendo mal por haber hecho todas esas cosas, que según ella, dejé de hacer. Pero obviamente no quería que correspondiera de igual manera en cuanto a las atenciones económicas y "salvadoras", yo simplemente quería amor. Quería ternura. Quería palabras de afirmación. Quería que me abrazara más. Quería que me besara más. Pero cuando reclamaba esto, llegaba una discusión que se convertía en un ciclo interminable de maltratos porque "yo sacaba en cara lo que yo hacía", simplemente porque argumentaba que solo merecía un poco más de afecto del que me daba. Esto para ella se traducía en que lo que ella daba entonces no era suficiente y yo comenzaba a presionar. Ahí comenzaba otra vez noches donde me dormía llorando, porque tiene una habilidad IMPRESIONANTE para voltear la tortilla y hacerte sentir culpable de tus propias necesidades. Al inicio sí pude haberme comunicado desde una herida , pero yo, que tengo 4 años en terapia, sé que mi nivel de asertividad emocional está mucho más elevada, y hubo cosas que trabajé siempre, de hecho, son cosas absolutamente demostrables. Ella mencionaba esto como que yo era una experta manipuladora. Lo catalogó como maltrato. Ella nunca ha ido a terapia. En la relación me sentí insuficiente en muchos aspectos. Mi aspecto físico y mi vestimenta tampoco eran suficientes. Una vez la llevé a Bogotá a tramitar una visa, y cuando regresamos del viaje, simplemente me dijo que se sentía mal consigo misma "porque no se podía obligar a que le gustara lo suficiente físicamente, y que el deseo no era igual", pero a pesar de eso, renové todo mi closet y comencé a arreglarme mejor. Compré ropa más bonita, porque "usar bermudas con sudadera era de alguien con un problema mental definitivamente". Seguí apostando por la relación. Seguí queriendo trabajar en mí, a lo mejor tenía razón, quizá sí podía mejorar el closet, quizá sí estaba mal salir en Crocs para hacer mercado. Sin embargo, igual nunca era suficiente. Una vez pagué un Airbnb porque venía a Caracas (ella es de otra ciudad), y como se le dañó una cosa al carro, me dijo que simplemente no podía dejar dedicarle tiempo a eso (teniendo el lunes para hacerlo), y no vino. Me dejó con el Airbnb en las manos. Yo era la mala por exigir un respeto a mi dinero, a mi tiempo, a mi inversión de energía, y era la mala también por no entender "que ella tenía que ver lo del carro" (spoiler: el mecánico le dijo que el lunes). Nunca recibí una disculpa por eso. Ese mismo fin de semana me dijo que "fui a acompañarte a la clínica la semana pasada y dormí en ese mueble de mierda, y nadie está pensando en mi cansancio, en dado caso te tocaría venir es a ti". Pensé que a lo mejor tenía razón, había dormido mal por acompañarme, tenía que arreglar su carro, quizá realmente sí necesitaba entenderla. Era una habilidad impresionante para voltear absolutamente toda la tortilla, y lo peor es que funcionaba, pero mi "super yo" me implora hacer esto, me implora releerlo tantas veces sea posible para cuando me sienta mal por haberlo hecho "mal", porque según ella fui: maltratadora psicológica, manipuladora, love bombing, gaslighting, y un montón de cosas que parecían salir de un video beam por todas las proyecciones que estaba haciendo de ella misma. En la intimidad la cosa era bastante triste, porque todo se acababa cuando ella acababa. Realmente mi placer nunca fue importante. Yo era permisiva porque seguro ella simplemente era "pasiva y ya", pero una parte de mí quería que me devoraran igual que como yo lo hacía. La disonancia de la tristeza de mi mente se apagaba con una justificación que argumentara que a lo mejor simplemente era así, y como la amaba debía aceptarlo. La cereza del pastel hace unos meses fue cuando revisé su teléfono porque mi intuición me decía algo, y me conseguí un chat con su ex novia, no diciendo nada comprometedor como tal, pero sí consolándola, hablándole como si fueran un equipo, diciendo cosas para que se sintiera mejor, todo desde la empatía, e incluso utilizando apodos cariñosos. (Empatía que sí pedía yo, ya era intensidad). Esta misma ex novia fue a su casa a buscar una laptop que yo le regalé a "esa persona" para poder trabajar. Me pareció una absoluta falta de respeto, y ella solo me decía que no estaba pasando nada, y que como compartían trabajo, "la ex" necesitaba hacer su parte para ella poder cobrar. Nuevamente la justifiqué. Necesita el dinero. Los últimos meses fueron cíclicos porque yo le pedía más presencia, más afecto, y ella se saturaba, comenzaba a decir que yo era una intensa, manipuladora, que hasta cuándo, que qué hacía yo aquí si ella era tan mala. Una vez estábamos en un Airbnb de Valencia y le pedí que si me podía lavar los lentes porque ella estaba lavando los suyos. Me respondió a secas que no, que yo tenía que aprender. Le dije que sabía hacerlo, pero que solo era un favor. Se negó. Cuando salimos esa noche, yo lloré en silencio en el carro, no decía ni una sola palabra y las lágrimas solo salían solas. A una de mis gatas la tuve que llevar el mes pasado de emergencia en la noche al veterinario, y ella me acompañó. Al día siguiente tuvimos que regresar, y solo me trataba con sequedad. En el veterinario se demoraron para atendernos. Cuando le pregunté qué pasaba, me dijo que a mí no me importaba que fueran las 12 del día y la tuviera pasando hambre y la hubiera despertado tan temprano para ir al veterinario. Era obviamente una causa de fuerza mayor que esperaba que entendiera, pero nuevamente pensé que quizá a lo mejor era así, que no la tomé en cuenta y tuve que haberle dado algo para que desayunara. En mi cumpleaños no nos vimos porque se enfermó. Ese día salí con mis amigos, y cuando regresé en la noche, le pregunté si podía darme más palabras de afirmación porque la había extrañado mucho. Ella interpretó esto como una invasión a su autonomía, y me dijo que hasta cuando la intensidad y el drama, que ya basta, que hasta cuándo. Le dije que no podía creer que me hiciera llorar en mi cumpleaños, cuando en su cumpleaños yo le di 28 regalos, un regalo por cada año de su vida en el que no estuve, uno con cada simbolismo, letras, mini cartitas, y la llevé a la playa. Ella interpretó esto como "ya vas a sacar en cara todo otra vez". No era sacar en cara, estaba defendiendo mi posición ante lo injusto. Cómo en mi cumpleaños me haces llorar, cuando yo en el tuyo hasta tuve que irme manejando con un palo de agua mientras había deslizamientos de montañas en la autopista, pero igual no importaba porque era tu cumpleaños y yo tenía que estar ahí? Esa misma semana de mi cumpleaños me hospitalizaron. Cuando le dije que podían subirme a UCI, comencé a reventarle de mensajes el teléfono y a llamarla desesperadamente porque moría de terror. Al final del día fue que apareció. Cuando apareció, me dijo que esperaba que me sintiera mejor y que no la molestara más. Procedió a bloquearme, no sin antes decirme que yo solo utilizaba mi salud para manipular. Ante el bloqueo, comencé a escribirle desde otros números porque no entendía qué estaba ocurriendo y por qué me dejaba sola en un momento como ese. Estaba DESESPERADA, era mi niña interna gritando de terror, llorando, esperando algún consuelo de la mujer que supuestamente me amaba y con la que supuestamente tenía una relación. Ella visualizó esto de escribirle desde varios números como un acto maníaco y de psicopatía por no respetar sus límites "ya que había sucedido antes". Las veces que antes había sucedido era porque me desesperaba cuando ella me bloqueaba ante algo que yo estaba expresando y que era importante para mí, entonces insistía con repararlo porque me hacía sentir fatal. Ya reconocí esto como una herida del apego ansioso que estoy trabajando, pero ella apenas se saturaba amenazaba con silencios, bloqueos, y cortes. Ella no trabaja en eso, ni lo reconoce como su rasgo evitativo. Lo considera "salud mental" Cuando estuve de alta en mi casa, pasó una semana y no me escribió. No me desbloqueó de ningún lado. Le volví a escribir yo. Cuando le volví a escribir yo, me mandó una carta que parecía haber sido escrita desde la empatía, pero al mismo tiempo me decía que no me buscó para saber cómo estaba porque no hubiera cambiado nada, y que yo estaba en una buena clínica y ya, y que además "los pacientes tienden a exagerar mucho las cosas" Pasamos días conversando, pero teníamos muchos encuentros verbales porque según ella, yo era una maltratadora. Que todo el tiempo la maltraté. Que todo el tiempo manipulé. Me ofrecí a pagarle la terapia, le busqué psicólogos para que escogiera el mejor, le mandé las mejores recomendaciones, e interpretó esto como que ya buscaba controlar. Desde fuera puede interpretarse como control, pero desde dentro solo lo hacía por el amor que le tenía, de que deseaba que realmente pudiera trabajar en ella misma, en su apego evitativo, en su irresponsabilidad afectiva, en toda su narrativa interna. No quiso. Ayer le pregunté por qué no me podía tratar con empatía, y me dijo que yo no me merecía ningún tipo de empatía porque yo fui una maltratadora, y ella por su salud mental tenía que alejarse de mí. Recordé que con su ex (que sí la maltrató, e incluso la dejó en su graduación, para estar luego con otra), la trató con empatía, y le habló como si fueran un equipo. Me defendí argumentando absolutamente todo, y procedió a bloquearme. Otra vez. Llegué a dudar de mí misma. Llegué a dudar de mi narrativa interna. Llegué a pensar si realmente soy maltratadora. Hasta que una de mis mejores amigas, con quien llevo 25 años de amistad (y que es psicóloga), me paró en seco. Ella lo leyó todo, leyó todos los chats, y me dijo: "Andre, si yo no tuviera 3 décadas en tu vida, juraría el relato que está diciendo ella porque lo dice super convencida, pero como te conozco, sé que no es así. Es peligrosísimo eso que está haciendo de hacerte dudar de su propia realidad, pero sé quién eres". Estuve hasta las 3 am con mi mejor amiga hablando. Pasé la madrugada dando vueltas en la cama, llorando, autocuestionándome si realmente era una maltratadora como ella decía, pregúntandome si pedir más amor, si mencionar lo que he hecho, y si pedir presencia era algo tan malo. Lloré recordando mi relación anterior a esta, con el mismo patrón del rasgo narcisista, y me juré a mí misma no volver a permitir tal cosa. La bloqueé. Así que acá estamos de nuevo, en una etapa de reconstrucción. Sé que tengo heridas que sanar. Sé que algunas veces el apego ansioso se ha manifestado por mí. Sé de dónde viene. Pero muchas veces la calma de la mente no se integra en el cuerpo si no sabes como regular tu sistema nervioso, que tiende a regularse con la presencia y la calma del otro. Me encuentro pidiendo cita con otra psicóloga especialista en traumas para poder abordar algunas conductas que pudieron ser invasivas o "intensas", porque sí, aunque dude de mí, yo igual tengo la suficiente entereza para reconocer cuando hay cosas que se deben trabajar de uno mismo. Pero jamás para perder la empatía. Jamás para maltratar. Jamás para cuestionar. Jamás para hacerte sentir manipuladora por tu salud. Acarriza
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