¿El reflejo de mi madre?
- Te estás pareciendo a tu mamá.
Y automáticamente esas palabras disparan las alarmas en mi cerebro, comienza un plan de emergencia a nivel mental, comienzo a sudar, a sufrir en mis expresiones cierto pánico, ¿cierto pánico? No, bastante pánico, los muros contenedores comienzan a construirse, esa frase solo puede ser verbal, no tiene que ser literalmente hablando, quizá solo lo dijo como esas frases que dices casualmente en un ascensor.
No, no quiero parecerme a mi mamá, ni aunque fuera lo último que haga en este planeta, ni que las guerras se acaben y haya paz mundial infinita, prefiero antes estar bajo tierra pudriéndome con los gusanos o convirtiéndome en adobo para plantas.
¿Somos los hijos el reflejo de nuestros padres? ¿Influye nuestra crianza en quienes somos?
A veces tenemos ciertas actitudes adoptivas que se manifiestan de forma reiterada por el entorno en que nos desenvolvemos, pero son inconscientes, sin embargo, cuando te dicen "te estás pareciendo a tu mamá", y tú comienzas a tomar conciencia de ello, y te das cuenta de que es posible que tengas una que otra actitud 'aprendida', es hora de un definitivo reinicio en el sistema.
¿Influye la crianza en quienes somos? ¿Imitamos lo que vemos? De cierta forma, considero que sí, pero también considero que no.
En mi infancia, jamás tuve una madre o un padre que se preocuparan por si hice la tarea, eso siempre estuvo ausente, me llevaron al colegio los 4 primeros años de primaria, después me hice independiente a los 10 años y me iba sola, nunca me revisaban el "diario" -ese cuadernito forrado de anaranjado donde los profesores envían una notificación a los representantes-, mi mamá nunca se sentó conmigo a enseñarme matemáticas ni castellano, no me enseñó a leer, nunca fue a las reuniones de padres, y cuando estaba en preescolar se olvidó de buscarme un día y la directora la llamó furiosa, nunca estuvo presente en los actos de fin de curso, ni en las misas preparatorias de mi primera comunión, ella solo me iba a buscar en la noche, y la única vez que me vio el vestido de la primera comunión fue el día en que lo llevé puesto, ni siquiera cuando lo compré. Mi papá no vivía conmigo, y en 22 años lo único que me ha dicho es su saludo reiterativo de "hola, mi bebé". Mi mamá me mandaba a comprarle cajetillas de cigarrillos Lucky Strike, el señor de la panadería sabía que eran para ella y me las daba, la atención que recibía se centraba en que únicamente me daban todo lo que pedía a nivel material. Sin embargo, yo no conocía otra cosa, así que esas carencias para mí no eran carencias, de eso me doy cuenta actualmente que soy adulta, pero cuando era niña, esas cosas me hacían feliz, yo estaba encantada de no tener a nadie diciéndome que hiciera la tarea, o de jugar videojuegos hasta las 3 de la mañana sin que me regañaran porque me iba a quedar ciega.
Después de eso, supongo que esas situaciones podrían dar pie a que yo fuese una persona poco atenta, desinteresada con los estudios, poco empática, y sin duda, un ser anómico en la sociedad -no sé como a estas alturas de mi vida no he caído en drogas o en alcoholismo con todas las cosas que han acontecido-, pero soy la absoluta antitesis de todo eso, ¿por qué? Ni idea, ni yo misma sé cómo llegué hasta donde estoy por mí sola, no sé cómo me volví una devora libros intensa, ni como me convertí en alguien tan exigente, tan ambiciosa, no sé cómo adopté esas manías ortográficas tan fastidiosas, no sé cómo me volví quien soy ahora, no sé en qué momento pasó, o como fue sucediendo, lo que sí sé es que mi crianza no tuvo nada que ver con eso, a mí jamás me inculcaron la lectura, yo simplemente me compraba libros porque me provocaba, y desde los 8 años ya me leía un libro de Harry Potter en dos días, yo pasaba por la vitrina de la librería y le decía a mi mamá "quiero ese libro", ella me lo compraba, y ya está.
Es interesante tener mi edad y ver las cosas en retrospectiva, porque sin duda jamás me hubiera imaginado donde estoy en este momento.
Luego de lo anterior, puedo afirmar, al menos en mi caso, que mi crianza jamás influyó en quien soy ahora, quizá en el sentido sentimental sí tuvo mucho que ver, porque soy totalmente cerrada y me cuesta manifestar afecto, pero en todo lo demás, es como si simplemente yo hubiera crecido sola.
¿Podemos imitar de forma inconsciente las actitudes de nuestros padres? Considero que sí, hay actitudes que he adoptado aunque no quisiera, a veces soy demasiado hostil, demasiado cruda, poco humilde, lo reconozco, he sido agresiva verbalmente, he adoptado ciertas conductas aprendidas, pero en definitiva... No quiero ser así, ¡en lo más mínimo!
Esto que estoy escribiendo me recuerda a mi banda uruguaya favorita, Cuarteto de Nos, tienen una canción que se llama "Cuando sea grande", y dice:
Fijarme si quien me aventaja se aleja
Negar el reflejo que dejo en mi espejo
Ni alojar el rencor entre ceja y ceja
No quiero guardar tantos secretos
Ni estar enfrentado en un cuadro grotesco
Como los Montesco y los Capuleto
No quiero a tu edad quedar obsoleto
Ni perder el vigor, ni decir sin rigor
Que todo tiempo pasado siempre fue mejor
Ni llegar a mi casa ofuscado y molesto
No quiero estar cansado de llevarme puesto
Y aunque esta verdad pueda doler,
tengo que decirlo, sin complacer
Pero si ofendo, pido perdón
Cuando sea grande, no quiero ser como vos
No quiero cometer tus mismos errores
Ni creer que todos son estafadores
No quiero manejar tus mismos valores
Ni que cada día sea igual a los anteriores
No quiero no poder controlar mis enojos
Ni cargar esa tristeza en los ojos
Mojados y rojos, ajados y flojos
No quiero resignarme a ser mis despojos
Ni echar con vehemencia la culpa a los demás
de lo que es mi incumbencia y responsabilidad
Ni que me dé por probar en alguna idiotez
lo que no pude hacer cuando tuve 23
Ni estar enfrentado en un cuadro grotesco
Como los Montesco y los Capuleto
No quiero a tu edad quedar obsoleto
Ni perder el vigor, ni decir sin rigor
Que todo tiempo pasado siempre fue mejor
Ni llegar a mi casa ofuscado y molesto
No quiero estar cansado de llevarme puesto
Y aunque esta verdad pueda doler,
tengo que decirlo, sin complacer
Pero si ofendo, pido perdón
Cuando sea grande, no quiero ser como vos
No quiero cometer tus mismos errores
Ni creer que todos son estafadores
No quiero manejar tus mismos valores
Ni que cada día sea igual a los anteriores
No quiero no poder controlar mis enojos
Ni cargar esa tristeza en los ojos
Mojados y rojos, ajados y flojos
No quiero resignarme a ser mis despojos
Ni echar con vehemencia la culpa a los demás
de lo que es mi incumbencia y responsabilidad
Ni que me dé por probar en alguna idiotez
lo que no pude hacer cuando tuve 23
Y aunque esta verdad pueda doler,
tengo que decirlo, sin complacer
Pero si ofendo, pido perdón
Cuando sea grande, no quiero ser como vos
No quiero que ya nada me provoque placer
Ni que cuando el dolor me toque, odie el ayer
Ni mirar fotos viejas y ponerme a llorar
O que nombren a alguien y empezar a temblar.
No quiero llevar esa vida mal trecha
con sospechas de dolo y la ilusión desecha
Ni lanzar pestes creyéndome Apolo
Ni que me moleste en una fecha estar solo.
Y aunque esto se preste a mal interpretar
No quiero que crean que es solo por criticar.
Y espero que tan solo sea una declaración
Porque ni yo se si quiero que quieras ser como yo
Y aunque esta verdad pueda doler,
tengo que decirlo, sin complacer.
Pero si ofendo, pido perdón.
Cuando sea grande, no quiero ser como vos
Y aunque esta verdad pueda doler,
tengo que decirlo, sin complacer.
Pero si ofendo, pido perdón.
Cuando sea grande…
tengo que decirlo, sin complacer
Pero si ofendo, pido perdón
Cuando sea grande, no quiero ser como vos
No quiero que ya nada me provoque placer
Ni que cuando el dolor me toque, odie el ayer
Ni mirar fotos viejas y ponerme a llorar
O que nombren a alguien y empezar a temblar.
No quiero llevar esa vida mal trecha
con sospechas de dolo y la ilusión desecha
Ni lanzar pestes creyéndome Apolo
Ni que me moleste en una fecha estar solo.
Y aunque esto se preste a mal interpretar
No quiero que crean que es solo por criticar.
Y espero que tan solo sea una declaración
Porque ni yo se si quiero que quieras ser como yo
Y aunque esta verdad pueda doler,
tengo que decirlo, sin complacer.
Pero si ofendo, pido perdón.
Cuando sea grande, no quiero ser como vos
Y aunque esta verdad pueda doler,
tengo que decirlo, sin complacer.
Pero si ofendo, pido perdón.
Cuando sea grande…
Después de escribir todo esto, he llegado a una conclusión:
La crianza puede influir en quien eres, solo si eres lo suficientemente manipulable, es relativo, lo que pasa es que yo también he sido medio anormal desde siempre, se supone que lo normal es que alguien que haya sido criado bajo parámetros de cierto abandono sea una persona medio resentida con la sociedad y el mundo, ¡y sí! Digo abandono porque el hecho de que te den todo lo que quieras materialmente, no implica que te estén dando afecto, eso siempre lo mal interpreta la gente, te doy un televisor, ¡entonces te amo! Vale, puede ser que la manera de manifestar afecto de nuestro progenitor sea una muy especial, pero créeme que cuando te digo que dar celulares, consolas de video, televisores, computadoras, juegos, dinero, esas cosas no cubren completamente cierto vacío de 'arraigo familiar'
Esta imagen ilustra que somos el espejo de lo que vemos y con lo que crecemos, en cierta parte, no estoy de acuerdo.
Gracias por leerme, después de tanto drama, aquí una entrada cómica → http://coldnight01.blogspot.com/2017/06/de-cosas-que-detesto-y-otras-leyes-de.html
Comentarios
Publicar un comentario